El Viaje de Manu por Venezuela 2005. 
VENEZUELA julio agosto 2005. Textos y fotos cedidos por Manu.
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    Caracas Puerto Colombia Playa Grande Chichiriviche
    Coro Barquisimeto Ocumare - la Ciénaga Caracas
      Comentarios

    Caracas

    Caracas, nos recibe un amigo, vamos directamente a Maracay. Por la autopista sin cruzar la ciudad, se observan numerosos cerros. Nos vamos haciendo una idea. Enseguida dejamos de ver nada más que grandes y cercanas montañas verdes, muy verdes. Venezuela es un inmenso país en su mayor parte por habitar. Su población se concentra en las grandes ciudades. Maracay, paseamos por la llamada ciudad jardín. Tienen una copia exacta de la Maestranza de Sevilla pero mas pequeña. Rodeada de montañas muy verdes con el fondo del parque nacional Henry Pittier. Salimos temprano y de nuevo por la ciudad hasta averiguar horarios de autobuses para Choroní. Autobuses (lecheras) con grandes altavoces y música a toda castaña. El viaje a Choroní debe de durar una hora y media cruzando el increíble parque H Pittier.. Se interrumpe, una grúa intenta sacar un coche, ha caído montaña abajo. Dos horas parados en medio del espectacular paraje. La carretera es estrecha (uff!) y con curvas continuas (uff, uff!). En muchos momentos los coches han de hacer maniobra pues no pasan dos. Los autobuses no suelen aminorar la velocidad ni en las curvas, son los dueños de la carretera. Nos cuentan que este camino es malo pero en la carretera El Limón que va a Ocumare, hay muchos más accidentes, pues al ser un poquito más ancha (je, je) los carros corren más. Lo comprobamos. Un consejo: ni se os ocurra hacerla por la noche. Ni una ni la otra.

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    Puerto Colombia (Choroní)

    Acongojados y alucinados llegamos a Puerto Colombia (Choroní). ¿lo de la música a toda castaña sería cosa de este conductor? No, es costumbre en todos los sitios y para todo. Es un país exagerado, la naturaleza lo es, el viajecito bien vale la pena. Nos quedamos embobados mirando a través de las ventanillas. Damos con la Posada Choroní, regentada por la amable Olga. 80.000 bolívares la doble, (4 ó 5000 pts). En pesetas se nos hizo mas fácil el cálculo. 1 euro nos vino a salir en unos sitios por 2700 bv. y en otros lo conseguimos a 3000 bv. Sin aire acondicionado y con ventilador 60.000 bv. No entra el desayuno pero Olga nos tenía preparado cada mañana el café y unas pastas. Se puede utilizar la nevera y la cocina de la posada.

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    Playa Grande

    Playa Grande (fantástica), buen ambiente. Oleaje. Alguien nos grita para llamar nuestra atención “Choroní es el paraíso, aquí no hay peligro”. Era domingo y los fines de semana los venezolanos acuden en masa a las playas, pero ya estaban todos partiendo de nuevo. Al atardecer ya se estaba más tranquilo. Paseamos por el pequeño malecón, el sol se esconde en el caribe y nos entretenemos con las paradas hippies. Damos la vuelta a las dos calles del puerto y cenamos gustosamente. Al día siguiente, para desayunar empanadas de pollo y cazón. Exquisitas y baratas. Las probareis. Gestionamos lancha para irnos a pasar el día a Chuao. La llenamos con gente que estamos instalados en la posada. 80.000 bv, a 10 mil bv cada uno. Viaje trepidante, a esta gente le gusta correr con todo, vamos botando. Nos reímos continuamente. Nos mojamos. El paisaje es esplendoroso. No hay carretera a Chuao. Nos deja en la misma playa, montamos de pie en un camión que nos lleva por un precioso camino hasta Chuao. Paramos junto a un río, un árbol llama la atención. Llegamos al pueblo. Viven de la pesca y el cacao. Cacao en la plaza, al mediodía lo recogen. La producción del cacao se la lleva una empresa italiana. El pueblo tiene el encanto de la tranquilidad y de hablar con sus gentes sencillas. Chavistas. Funcionan en cooperativas. Nos cuentan que lo único que pagan es el satélite. Tienen biblioteca virtual para conectarse a Internet gratis. Esta es utilizada por los mas jóvenes. Vamos a un río cercano. Hay otra excursión caminando hasta una preciosa cascada que dura dos horas. Cualquiera del pueblo se ofrece a acompañarte sin pedirte nada a cambio. Se cruzan 20 ríos y te encuentras de todo, plantación de cacao, bichitos.... Una pareja (el francés, ella venezolana) que vive en Barcelona deciden hacer noche en la posada del pueblo (20.000 bv.) Luego contaron que pasaron la noche hablando con la gente. Estaban encantados. De vuelta por el lindo camino hacia la playa el camión nos deja antes para que paseemos por un sendero donde nos toparemos con un pequeño poblado y con un curioso museo que está montando allí un fotógrafo retirado. Una cabaña llena de objetos de todo tipo, libros, posters, discos, fotos ...... De allí a la playa, solitaria donde comemos pescado (catalana le llaman). Disfrutamos. A la hora indicada nos recogen. De vuelta visitamos el pueblo de Choroní. Cenamos. Probamos la Guarapita, aguardiente con jugo, sea de coco, melocotón, melón u otras cosas. Entra de maravilla, refrescante y a partir del tercero tu cuerpo amenaza con desmadrarse. Choroní respira calma. Otro día en lancha, a la playa y pueblo de Cepe. Pequeño. Comemos pescado otra vez.. Exquisito. Ya de nuevo en Choroní, subimos al mirador para contemplar la puesta de sol. Al día siguiente partimos. Despedida, intercambiamos correos con gente de Los Llanos, Caracas, Argentina y Barcelona. Volvemos a playa Grande, desayunamos y disfrutamos durante un rato de un paisaje espléndido y casi para nosotros solos. Que egoístas somos.



    Malecón

    Mirador

    Recogen

    Paisaje

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    Choroní – Maracay – Valencia – Chichiriviche

    Olga nos ha gestionado un taxi hasta Maracay (30.000 bv), de vuelta por la curvas de H. Pittier. Dicen que el 25% de las aves de todo el mundo pasan por aquí. Debe de ser cierto. A pesar de ser declarado parque nacional en 1937, está aún por descubrir. Hablan del jaguar que lo habita, del leoncito, de los monos, de las serpientes y muchas otras especies. De sus ríos y de sus impresionantes arboles con noventa metros de altura. Les llaman los niños por la enorme barriga que tienen abajo. Parecen embarazados.

    El taxista va a toda caña. Pasamos por el bosque nublado, siempre lo está, unos días mas que otros. Hoy sobrecoge. Maracay, cogemos la lechera para Valencia. Allí nos encontramos con una pareja española que conocimos en Choroní, llevan viajando desde enero por toda Sudamérica (que envidia). Chichiriviche, nos instalamos en Villa Gregoria. Nos atiende el dueño, es de Albacete. 40.000 bv la habitación doble con aire. Se puede utilizar la cocina y la nevera. Chichiriviche es feo. Pero le acabas encontrando su encanto. Parece mentira pero es muy muy barato llamar a España. Hay locutorios de Moviestar y otras compañías, pero lo mas curioso es la gente en la calle con una mesita y varios teléfonos. La mayoría son piratas. Nos proveemos de todo en el super y comemos en la posada. Al día siguiente volvemos a la aventura de completar una lancha y nos vamos a Cayo Sombrero y a Cayo Muerto. El primero bastante mejor que el segundo. Javier se dedica a hacer submarinismo mientras nosotros disfrutamos de las aguas tranquilas y transparentes de Cayo sombrero. Degustamos langosta fresquisima, servida en la misma playa (10.000 bv. la pequeña). Al mediodía nos desplazamos a Cayo Muerto. Javier está decepcionado con las inmersiones. Al día siguiente nos montamos una excursión por los manglares para ver bichos, aves, ibis .... la cueva del indio (como en todos los situios), parar unos minutos en playa Varadero (joder, si parece Cuba!) y visitar distintos cayos. Creo que fueron Cayo Pelón (una pasada), Cayo Peraza (uau!) y Cayo Sal. Nos juntamos de nuevo con Javier y María, dos chicas de Euskadi y una pareja italiana. Un día espléndido y redondo. Por la tarde una ligera lluvia nos deja un atardecer vistoso. Al día siguiente partimos a Coro..


    Villa Gregoria

    Cayo Sombrero

    Langosta

    Mesita

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    CORO

    Autobús hasta el cruce de Sanare. Otro directamente a Coro. Está full, la primera parte la hacemos de pie. Coro en arawak significa viento. Es la brisa constante que se encarga de apaciguar el calor de esta zona. Dos horas y media y llegamos. El viento quema el muy jodido …… nos hemos juntado seis y nos apañamos para ir todos juntos en un viejo Ford hasta la posada Don Antonio (40 000 bv). Comemos en un recomendado, Sabor Latino y acertamos. Antes, disfrutamos un poco de la fiesta de Misión Cultura. Se acabó el curso. La parte colonial de la ciudad está muy bien cuidada. Solo tres calles. Por la tarde está todo cerrado. Nos vamos a los Medanos. En las afueras, pasando el aeropuerto. Hay una parte por la que se entra habitualmente y que tiene puestos de bebidas. Subes una duna alta y ya te encuentras con el paraje. Avanzamos unas dunas sin alejarnos demasiado. No le acabamos de pillar el punto al lugar hasta que ya sentados sobre la arena, comienza a atardecer. Buenos instantes. Tuvimos verdaderos problemas para encontrar un lugar para cenar. Sábado noche y todo cerrado. Pudimos resolver al final en un lugar bastante alejado.

    Pasamos la mañana en Coro y pronto encontramos un buen sitio para comer. Una clásica tasca con un pequeño patio. Antes tomamos una cerveza departiendo con lugareños. Después de la comida volvemos a enganchar con Ibrahim y Hugo. El tiempo pasa volando y los personajes se van descubriendo. Hugo, fue guerrillero, sigue siendo poeta. Fundador de la Liga Socialista. El tiempo se va rápido siempre en los mejores momentos. Seguía haciendo un calor infernal. Nos espera el bus cama para Mérida. No tenemos el billete y está full. Cogemos a El Vigía que está cerca. Viajamos de noche. Nos abrigamos en el bus. No es suficiente. En una parada logramos hacernos con algo de ropa. A la una de la madrugada vuelve a parar (Sabana de Mendoza) y salimos del congelador. Abajo era ….. subimos de nuevo un poco antes. Se cambia el conductor y este se echa a dormir en el maletero. Al fin quitan la música. Llegamos a las 4,30 h. Que coño hacemos aquí! Estamos groguis completamente, habíamos entrado en el sueño.

    Afortunadamente, allí mismo agarramos otro bus hacia Mérida. Llegamos a las 6 h. Una travesía veloz. Otra terminal. Esta vez nos reponemos con un marrón grande bien caliente y a por la posada. Nos damos un grandísimo y deseado desayuno. Como disfruto la variedad de jugos…. me los trago. Descanso.

    Excursión a los Paramos andinos. Salimos a las 9,30 h. y nos toca con una pareja italiana. Vamos en un rústico. No acabamos hasta las 20 h. Una buena paliza. Ríos trucheros, carreteras serpeantes, Laguna Negra, criadero de cóndor, Pico del Águila, etc...


    Pueblo

    Chavistas

    Pueblo

    Viajando

    Vistas espléndidas. Probamos el queso ahumado y chorizo de la zona. Comimos cochinillo y trucha al ajillo. Llueve durante un rato. Subimos hasta los 4.200 metros. No tardamos mucho en volver a bajar. No estamos acostumbrados y empezamos a notar los síntomas del mal de altura. Realizamos otras paradas y nos volvemos a Mérida. 70 Km. que se me hacen interminables. Esa noche decidimos que dejamos la excursión de los catatumbos para otra ocasión. Ya hace un día que teníamos que estar en Barquisimeto y la plaga azotaba según veíamos a los recién llegados. Una chica se contó las picadas de una sola pierna. Más de cien. En épocas de lluvias te pican te pongas lo que te pongas, eso dicen. Y teníamos el periódico en la mano que informaba que se producían tres casos diarios de dengue en el estado… pues no. En fin, nos acojonamos un poco y no estaba tampoco en nuestras previsiones. Una lástima pero esperamos volver mas preparados.

    Pasamos otro día en Mérida de relax y paseándola. Visitamos el Mercado Principal. Algo así como un gran zoco cubierto en varias plantas. Esa noche salimos rumbo a Barquisimeto a las 21,30 h. Vamos preparados para el frío pero nos asombra ver subir a la gente con mantas y gorros polares. Que exagerados!, pues no, era cierto. En este bus aún hacia más frío aún. Es alucinante, y ni caso tú …..


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    BARQUISIMETO

    Llegamos a Barquisimeto a las seis de la mañana. Nos vamos al Hotel Crepúsculo. Un amigo de la zona, nos tiene la reserva. Allí tendríamos que ver a gente llegada de Barcelona. Descansamos y pasamos el resto del día cumpliendo una serie de compromisos. Al mediodía nos dejamos caer en el restaurante La Casa del Chivo. Pa’ que os voy a contar ...... Al oscurecer Barquisimeto se va quedando solitaria. Pocos lugares quedan abiertos. Esa noche cenamos tranquilamente en el Hotel. Joder ... otra vez tragando. Habíamos decidido marchar para otro lugar al día siguiente, pero una llamada nos hace quedar una noche más. Aprovechamos la mañana temprano y después del desayuno en el hotel (humm) salimos hacia el pueblo de Tintorero. Se dedican casi exclusivamente al tejido. Decidimos visitar el pueblo y comprar unas hamacas. Y eso hicimos, como no hay mucho pueblo que ver nos recorrimos todo el mercado y ampliamos la visita en el interior. Allí compramos cuatro hamacas. Lo dicho. Y por que ya no encontramos ninguna pierna o brazo mas donde llevarla que si no ...... yo no dejaba de pensar en el aeropuerto. Han llegado todas a casa, adelanto. Al final pagamos 73.000 bv por cada una.

    Barquisimeto en la tarde y noche de nuevo. Celebramos una cena pendiente en un restaurante sirio. Nos sienta de maravilla y con vino Pomar, de Carora. Un pequeño encuentro con fiesta nocturna y de madrugada taxi hacia el hotel. Repetimos el exquisito desayuno. Volvemos a Maracay para desde allí ir a ..... tenemos tres opciones: Ir a Oriente para Playa Colorada (por aquí deben de estar ahora Javier y María), San Juan de los Morros (hacia los Llanos) o volver a Choroní. A mi me tiran Los Llanos, pero ya habíamos decidido que esas cosas formaran parte de otro viaje. Queremos tirarnos en algún lugar antes de pasar los últimos días en Caracas y no estar muy lejos del lugar.

    Llegamos a Maracay y elegimos hacia Oriente. Estaba todo lleno hasta las 23 h. Con solo la posibilidad de Puerto La Cruz y desde allí ya llegaríamos a otros sitios. Y teníamos que estar todo el día en Maracay cargaditos y con las hamacas. Volvemos a Choroní ó vamos a ver Ocumare y lo de allí ...... El autobús tiene inscrito, Ocumare, Cuyagua el paraíso. De nuevo Henry Pittier y las curvas de El Limón. Otra vez ensimismados por el paisaje y acojonados con el autobús. Vuelve la música a toda hostia y la gente (creerme) acompaña con palmas, movimientos y cantando. Debe de ser para no pensar en otras cosas ....
    He visto un mono, diría yo ... entre tumbo y tumbo de la lechera.


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    OCUMARE – EL PLAYÓN – CATA - CUYAGUA – LA CIÉNAGA

    Nos instalamos en la posada Antaño (40.000 bv) casi la estrenamos. Estamos en el Playón de Ocumare. Lugar de veraneo de venezolanos. Se alquilan muchas casas por temporada y en fin de semanas sobre todo. Se llena. Descansamos este día en la posada y dispusimos de una exquisita cena. A vueltas con el pescado y esas sopitas que sientan tan bien. Camionetas chavistas están de campaña. Voy a pensar que en este país siempre están de elecciones. En la posada son escuálidos, escuchamos atentamente lo que cada uno nos explica. Luego hablamos con las vecinas de al lado. Son chavistas. En días sucesivos se repetirían las conversaciones políticas. Interesante. Dormimos nuestra primera noche en Ocumare como angelitos.

    Bahía de Cata. El dueño de la posada nos acerca con su rústico y nos entra por la parte privada. Por aquí se accede a la mejor zona. Pero nos cuenta que ya no es privada y cualquiera puede atravesar por la arena hasta este lado. Gracias de todas formas. A nosotros ya nos parece bien que no hayan playas cerradas. El encanto de la Bahía de Cata se rompe con la visión de un enorme edificio colocado allí en medio. Hace daño a los ojos. Pero confieso haber comprobado como los lugareños se sienten orgullosos de él. En fin ...... pasamos un buen día. Ya de vuelta en el Playón, visitamos Ocumare. Igual que en Choroní, con poco movimiento. Visitamos la Biblioteca virtual y nos conectamos a Internet. Nos escribe Javier y María que están por Playa Colorada, les ha decepcionado un poquito. Ellos parten en breve para Guatemala. Esta noche nos hacemos unos bocatas con tomate y atún.

    Cuyagua, el paraíso ..... perdemos el bus y compartimos taxi con dos chavales que vienen de Maracay para hacer surf. Con las tablas llegamos. Ciertamente es bello el lugar, lástima que esté tampoco cuidado. Nos comentan que con el tema de las elecciones no han pasado los camiones. Pasamos el día entre la playa y el río. A la hora de volver, parece que el autobús se olvidó y nos tuvo dos horas esperando. Elecciones claro.


    Atardecer

    Pitter

    Cepe

    Cacao

    La Ciénaga. El hermano del dueño de la posada tiene una casa allí y nos la deja para que pasemos el día. No lo dudamos y ya estamos en otra lancha metidos. Esta vez no hay ni un alma para compartir, vamos solos. En la Ciénaga solo tuvimos la compañía de los vecinos y del encargado de vigilar la casa. Juan. Una maravilla, una piscina natural. Perfecto. Agua transparente y con unos increíbles “cerebros” en la misma orilla. Es para quedarse allí retirado días y días y solo coger la lancha para los víveres. Incluso disfrutamos de una pequeña tormenta. Las montañas verdes caen sobre el agua y se oye el sonido de la tormenta como se acerca. Descarga y en minutos vuelve a brillar el sol. Juan nos cuenta que el casi siempre come pescado. Por la noche se mete dentro de la ciénaga y con las manos agarra lo que necesita, langosta, cangrejos, etc. Nos muestra fotos de algunas piezas que suele agarrar. Dice que aquí tiene todo lo que necesita. El tiempo vuelve a pasar muy rápido. A las 17 h vuelve la lancha para recogernos, antes nos da un paseo por toda la ciénaga, lugares escondidos y manglares. Es un privilegio.

    Esta noche sopa y pizza en un italiano de Ocumare. Nos vamos despidiendo de la gente que hemos conocido ya que al día siguiente partimos hacia Caracas. Marcos, Francisco, Joel, Alejandra, .... Nos obsequian con las semillas de una plantita que dicen que lo cura todo. Yanquel? ..bueno, me traje las semillas , vamos a ver si crecen.


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    CARACAS

    Temprano estamos de nuevo atravesando este increíble parque camino de Maracay. Llegamos sanos y al instante ya estamos en el bus para Caracas. Víctor nos recibe. Están los hoteles llenos con motivo del festival Mundial de la Juventud. Nos instala en el Edward. Al lado del palacio de Miraflores. Dicen que aquí es más seguro por la zona. Es bastante cutrecillo y por primera vez en todo el viaje no nos sentimos muy cómodos. No hay más remedio, no hay otros. 30.000 bv la doble. Ni pagando mas. Ya estamos aquí, salimos un poco. Celebramos junto a otros amigos con los que ya habíamos quedado en Caracas, una espléndida cena en Juan el Griego, por una zona de la que ahora no recuerdo el nombre. Somos 12 personas y acabamos de madrugada habiendo tomado bastante y con la improvisada actuación del actor y cantante Paco López (77 años). Nos sorprende comprobar que se conocen mejor que nosotros el cancionero popular español. También el catalán, Serrat es mucho Serrat.

    Un taxi de vuelta para el hotel. No para en ningún semáforo y cuando se lo advertimos nos dice que es peligroso pararse por la noche. No sé .... por el día hacen igual, lo que pasa es que hay más tráfico. El caos en el tráfico no es tan bestia como en el Cairo pero se le acerca. Pasamos el siguiente día paseando distintos lugares. Cogemos el metro y vemos la agitación de la ciudad con motivo del Festival de la Juventud. Pasa el día.

    Último día completo, queríamos ir a la Colonia Tovar, nos hemos levantado un poco tarde y nos aconsejan que no vale la pena. Hay demasiado tiempo. Nos vamos a El Ávila. En teleférico, un amigo lo sube andando (tres horas). En el lugar para agarrar las cabinas, nos vuelven a martillear con el sonido de la música. Es insoportable. Chumba, chumba, y gracias a que ya estoy medio sordo (precisamente de la música) Un italiano se acerca al señor que está con el tema. No se inmuta, ni se molesta en contestarle y claro tampoco baja el volumen. No exagero nada, tuve que hacerme unos tapones con papel. Subimos en la cabina y ya nos creemos salvados. Allá vamos subiendo hasta los casi 3.000 metros de altura, salimos de esa jaula de rascacielos que vamos dejando abajo. Llegamos y ....... oigo al fondo, chumba, chumba ....., aquí también. Sin comentarios, en la cima no hay nada mas que una pequeña esplanada donde está instalado un mini parque de atracciones pa’ los niños que corren arriba y abajo entre gritos mientras la música suena y suena. ¿qué coño hemos venido a hacer aquí? Esto es lo que hay y la mejor vista es cuando vas en el teleférico. Nos bajamos (30.000 bv ida y vuelta) y vamos a comer por la plaza central. Realizamos las compras de rigor, camisetas, alguna gorra, etc .. y por la noche nos volvemos a juntar grupo y repetimos en Juan el Griego. Otra noche espléndida. Los venezolanos arrancan cantando. Ha sido magnifico, lo mejor de Caracas, las noches tras una mesa bien servida y mejor animada.

    Al día siguiente partimos. Cola en la autopista para el aeropuerto. Mucho control, registran parte de nuestro equipaje y facturamos las hamacas. Conseguimos buen sitio para el viaje. Mis piernas largas lo agradecen. Lo peor siempre está al llegar a Madrid. A partir de aquí todo se hace mas cuesta arriba. Llegamos a Barcelona y las maletas también. Y las hamacas. Hasta el próximo.

    Manu


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    Comentarios.

    Venezuela bien se vale un viaje aunque no tengas que pasar por los sitios mas conocidos. Es un país grandioso y lleno de contrastes.. Algunos amigos opinan que es de telenovela. Seguramente sea por sus gentes. Sus expresiones y ademanes nos pueden recordar en mucho a los canarios y también en alguna cosa a los cubanos. El Caribe pesa lo suyo, o sea que con calma. Sus gentes son muy dadas. Les encanta hacer amigos. Por lo demás, es un país en el que su gente te acaba ganando. Y que si no se pelean entre ellos (la izquierda) el proceso revolucionario lo llevaran para adelante. Y por mas que les pese a algunos, Chavez es el que une a la mayoría. Un personaje mucho más inteligente de lo que nos podamos imaginar. Al tiempo.

    Moneda: 1 euro entre los 2700 y 3000 bv. Yo recomiendo llevarse todo el dinero en euros e ir cambiando sobre la marcha. En los hoteles suelen dar buenos cambios. En algunas pequeña ciudades, te cambian hasta en el supermercado, preguntar y os lo dirán. No cambiar por la calle (sobre todo en Caracas).

    Otros: Como ya veréis el precio de hoteles y posadas (muy aconsejables) es bastante asequible con nuestra moneda. A veces se puede negociar. Que no sea en fin de semana y dependiendo de los días que te quedes.

    En cuanto a la seguridad, no tuvimos ningún altercado. Es cierto que una noche oímos tiros en Maracay y otra también en Caracas. En los periódicos encuentras bastantes sucesos pero suelen ser ajustes de cuentas entre bandas. Por lo general es en las ciudades mas grandes donde existe una mayor preocupación por la seguridad. En sitios como Choroní o Ocumare se sale de noche tranquilamente. En Mérida ya te suelen aconsejar por donde ir, en Barquisimeto y Valencia también. Es aconsejable coger siempre un taxi para moverte por la noche. En Caracas se nota mas la presión pero mas por todo por que te lo dicen en todos los sitios. Cuidado por aquí, allí el otro día .... En fin, no sé ....... que yo me dejé una bolsa en un autobús y la recuperé enterita después de una hora. Pero como en cualquier sitio, tomar las precauciones necesarias y no llamar la atención ostensiblemente. Cantar un poco al hablar, je je ...

    Transporte: Encontrareis de todo tipo. Buses normales, medianos, bus cama, etc .... taxis, taxis compartidos, camionetas, camiones. No tendréis problemas. La gasolina es muy barata, alquilar un carro es caro.

    La comida la disfrutareis, en zona costera el pescado. Fresco y barato. La mejores frutas en el estado de Lara. Buena carne por todos los sitios. No encontrareis a faltar mucha cosa, bueno, el pan.

    Café con leche es un marrón. Cortado es un marroncito.

    Llevar buenos repelentes y tapones para los oídos.

    No llevar mucha ropa, siempre sobra. No hace falta ni chaqueta pero vigilar los autobuses (con una chaqueta no es suficiente) Un chubasquero si.

    Disfrutar!!!!!!!