Recife, Olinda, Pipa y NatalNatal en Brasil
Textos y fotos propiedad Pacorro.
Nuestro viaje a Brasil comenzó en Barcelona, con un vuelo con conexión en Lisboa, destino a Recife. Una vez allí nos recogió personal del hotel, y en un Volkswagen gol, (cochecito que aquí no se comercializa), nos llevo a hacer un breve tour por esta maravillosa ciudad, sobretodo, por el inacabable paseo marítimo.
De allí fuimos a una pequeña ciudad a pocos kilómetros de distancia, llamada Olinda
El aspecto de esta ya era realmente curioso, muy colonial, y antigua. Parecía más una postal de Cuba, que otra cosa. Nos hospedamos en una pousada (Hotel, pero mas familiar, con muy pocas habitaciones, pero muy completo), llamada Dos 4 Cantos.
Era un antiguo palacete del S XVII creo recordar, con un servicio excelente, allí tuvimos nuestro primer contacto con la cocina brasileña, degustando esa noche entre otras cosas la carne do sol.¡¡¡ deliciosa ¡¡¡¡. Después de cenar pudimos dar una vuelta por el las calles adyacentes (pleno casco antiguo), empedradas, limpias y bulliciosas.
Me sorprendió el hecho de lo seguro que era pasear por allí.
Al día siguiente una nueva sorpresa, el desayuno que nos habían servido en el comedor.
No os lo describiré, eso hay que vivirlo, una experiencia sencillamente acojonante.
Todavía alucinando con nuestra primera noche en este exótico país y con el grato despertar, nos metíamos en el Ford Explorer de el que sería nuestro guía en el nordeste del país, nuestra primera etapa.
El magnifico todoterreno llamaba la atención ya que perdía la mitad de la capacidad del
maletero al llevar la mochila de gas(combustible alternativo muy popular en este país).
Después de un breve tour por Olinda, viendo el centro histórico, sus Iglesias, calles y plazas mas importantes , enfilábamos la panamericana dirección Pipa, nuestro siguiente destino.
Pasamos por Joao Pessoa, otra gran urbe, en estado decadente, viéndola de refilón.
Yo, mientras me deleitaba con los magníficos paisajes urbanísticos y naturales que me ofrecía el trayecto.Plantaciones inmensas de caña de azúcar , pequeños pueblos de chabolas que crecían junto a la carretera, etc.
Para comer, una magnífica mariscada(langostinha, camarao y pez espada,), regada con leche de coco y alguna que otra caipininha. El precio, una autentica clavada en este país solo digna de turistas extranjeros, eso si para nosotros un chollazo, 30 euros dos personas(y aunque no te lo dicen el menú del guía-conductor está incluido).
Después de reposar este maravilloso banquete tumbados en una hamaca en la playa, continuamos.
Al entrar en Pipa, pequeño pueblo turístico-pesquero, lo primero que nos llamó la atención fue que tampoco tenía nada que ver con la idea preconcebida que teníamos de Brasil, esta vez se asemejaba más a una postal de Jamaica.
Calles sin cimentar, casas muy antiguas de vivos colores , y multitud de bares, tiendas, pousadas, restaurantes, todo muy modesto. El lujo se quedaba a las afueras en la praia dos golfinhos en los grandes resorts hoteleros de capital portugués.
Allí comenzaríamos a disfrutar de las relaciones humanas, ya que Pipa te permite el mezclarte con los lugareños de manera incomparable. Allí conocimos también a una pareja de Granollers con los que coincidiríamos posteriormente en Natal, y que hoy en día se han convertido en grandes amigos nuestros. Pipa es un pueblo de ensueño, la gente tiene un carácter especial, y su playa es magnifica. Sus puestas de sol me han marcado , solo creía que se podrían ver estas a través de la televisión. En este lugar estuvimos hospedados en la pousada Praiana. Probablemente el lugar mas modesto en el que nos hospedamos en todo el viaje, eso si , dignísimo, cómodo, limpio y muy equipado.
Las visitas por los alrededores son una pasada, Tibau do sul es un pueblecito también precioso. Podréis ver maravillosas y paradisíacas playas, piscifactorías donde se cría el camarao, cruzareis sobre un pontón móvil un rio, otro sobre un pequeño trasbordador.
Y los restaurantes al borde de la playa , especializados en marisco y en la maravillosa muqueca do peixe. Podréis nadar en piscinas naturales formadas en las playas cobijadas por los grandes arrecifes. Algo aconsejable en esta zona es alquilar un buggy Selvagem,
Siempre habiéndote sacado el carné internacional de conducir. Llevar un bicho de esos por la orilla del mar es una experiencia única.
Después de dos maravillosos días en Pipa partimos hacia el vecino Natal, si no recuerdo mal es la capital del estado de Rio grande do Norte. Nuestro lugar de alojamiento eran unas cabañas de madera dentro de un recinto a un par de minutos andando de la playa. de Ponta Negra, la mas turística de allí
Estas cabañas formaban una especie de mini urbanización cerrada que era a su vez el
Hotel Chalet Suisse, en plan aparthotel. Por la mañana y por la tarde excursiones en buggy al parque natural de las dunas con chofer acreditado(un Sahara en miniatura),
la lagoa de pitanguí, el cajueiro más grande del mundo, el centro de la ciudad de Natal.
Y por las noches largos paseos por el paseo marítimo de Ponta Negra, lleno de tenderetes ambulantes , restaurantes magníficos con espectáculo como La Barraca do
Cangreio, gente mucha gente y ambientazo. También es obligado el visitar los magníficos rodicios de carne(churrasquerías), y las pizzas brasileñas son riquísimas y muy originales. ¡¡¡ojo¡¡¡ con el vino brasileño es penoso, el chileno es bastante mas caro pero es decente. Pegadle bien a las caipirinhas y caipiroskas son magnificas y muy pero que muy refrescantes.
Si queréis comprar esmeraldas o aguamarinas en condiciones y con garantía tenéis una buena opción en Ponta Negra , allí un vasco ha montado una tienda que se llama Granada, y que tiene mucha fama en la zona por la calidad de sus piedras.
También venden en los puestos callejeros preciosos cuadros , artesanía en general,
ropa, bisutería, collares hechos de semillas y huesos, etc. Yo en nombre de mi mujer os recomendaría la compra de collares y pulseras de madreperla pero estos en tiendas especializadas , así como esmeraldas que podréis montar aquí en España en cualquier
joyero.
Nosotros continuamos el viaje por Brasil mediante vuelos internos visitando Manaus(Amazonas), Rio de Janeiro, Sao Paulo, Foz de Iguazú, y nos adentramos unos 300 Km. en el estado argentino de misiones para visitar la misión de San Ignacio. Es la misión en la que se basa la película del mismo nombre.
Para finalizar comentaros que existe un vuelo directo desde Barcelona a Natal, creo que es semanal, la compañía no la recuerdo, pero debe de ser bastante económico.
También deciros que si necesitáis información del resto de destinos que visitamos
en Brasil solo tenéis que pedirlo y me volveré a enrollar con el tema. Y las dudas que tengáis solo tenéis que preguntarlas.

Un fuerte abrazo.
Pacorro.