Salvador de Bahía, Brasil
Textos y fotos propiedad de JoseySusana

Salvador de Bahía

2 de enero de 2005 al 13 de enero del 2005
Fuimos con Travelplan (vuelo de Air Europa) y, aunque no fueron excesivamente serios (no nos dieron ni un comprobante de las excursiones que les contratamos) tampoco tuvimos ningún problema con ellos (básicamente, te tienes que fiar de su palabra). El idioma no es problema ya que te acababas entendiendo con todo el mundo (más o menos). La comida no estaba mal aunque, obviamente, no es ni la mitad de buena que la comida española. En cuanto al dinero, nosotros cogimos el cambio a unos 3,4 reales por euro y todo estaba bastante barato (básicamente, los precios eran parecidos a los de aquí pero en reales con lo que todo era unas 3,4 veces más barato que en España).

  • Salvador de Bahía
  • Día 1 (02/01/2005): Llegada

    Vuelo de ida. Salimos de Madrid por la tarde y llegamos a Salvador por la noche. Nos dejaron a eso de las 24:00 en el hotel. Teniendo en cuenta que a las 18:00 ya se hacía de noche era muy tarde y se notaba en el ambiente de la calle. Nos alojamos en el hotel Marazul. El hotel no es muy lujoso pero la ubicación es bastante buena (al menos todo el mundo nos decía que su hotel estaba peor ubicado que el nuestro). Está en primera línea de mar, en la zona de barra (cerca del Farol de Barra). Suficientemente cerca del Pelourinho como para ir en taxi por unos 10 o 15 reales pero no como para ir andando. La playa se ponía a tope de gente de Salvador lo cual puede ser bueno o malo según lo que se esté buscando.
    Aunque era muy tarde decidimos salir a cenar. Habíamos leído en algunos foros que se podía pagar con euros en Salvador por lo que decidimos no cambiar moneda en el hotel. Fue un error. Pudimos con euros pero a costa de pagar la cena bastante más cara de lo que nos habría salido en reales, con lo que recomendamos tener mucho cuidado con dónde nos metemos a pagar con euros. En cualquier caso, vale la pena cambiar aunque sea en el hotel (no nos cobraron mucha comisión).
    Cenamos en una pizzería que tenía una terraza que daba a la Rúa 7 de Setembro (la calle del hotel, una especie de paseo marítimo), lo cual no es buena idea a esas horas ya que se nos acercó algún borracho a pedir tabaco y algún camello a ofrecernos cosas malas. También se veía bastante turismo sexual (sobre todo italianos) pero claro, a esas horas, supongo que es normal.

    Día 2 (03/01/05): Citytour y espectáculo nocturno en el Pelourinho

    Nos recogieron por la mañana en el hotel para llevarnos a hacer el Citytour. El tour en sí no vale mucho (básicamente te enseñan el Pelourinho, el barrio colonial declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO) pero está bien porque te sirve para ubicarte un poco. El autobús nos dejó delante del elevador Lacerda (un ascensor que une la ciudad alta y la ciudad baja de Salvador) y desde allí nos llevaron a ver la iglesia de los franciscanos (una pasada, toda forrada de oro y con unas esculturas bastante curiosas con influencias africanas). Lo mejor del Citytour es que te sitúas un poco (dónde está el mercado Modelo, el embarcadero de los ferrys, el Pelourinho, etc.). Lo peor es que se te echa mucha gente encima para intentar colocarte las cintas de colores de “Lembrança do Senhor do Bonfim da Bahia” (que se supone traen suerte), venderte agua o hacerse fotos contigo (las mujeres que iban vestidas de bahianas). Hay que reconocer que, aunque un poco pesados, no hubo ningún problema con ellos (aunque a lo mejor tuvo algo que ver el que el grupo fuese escoltado por dos agentes de la policía turística durante todo el trayecto).
    Por la noche fuimos a una cena con espectáculo folklórico en el Pelourinho. Después de la cena nos hicieron una demostración de bailes típicos y de capoeira (muy espectacular). Aunque todo era bastante artificial y “para guiris”, hay que reconocer que la demostración de capoeira estuvo muy bien y valió la pena. Por la noche hubo quien se quedó en el Pelourinho de fiesta pero nosotros nos fuimos al hotel.

    Día 3 (04/01/05): Tour de las Islas (Ilha dos Frades e Itaparica )

    Resumiendo: Un error. No es que las islas no valgan la pena, que la valen, sino que el tour está bastante mal organizado. Te meten en un barco “típico” (les llaman escunas o algo asi) y te tragas una hora y pico de barco hasta llegar a la primera isla (Ilha dos Frades). Allí tuvimos que pedir prestados 30 centavos cada uno para poder entrar en la isla porque no habíamos cambiado a reales (estábamos buscando un cajero, pero la verdad es que deberíamos haber cambiado en el hotel). Una vez en la isla, cuando el conductor del barco (que al parecer estaba en prácticas) consiguió aparcar el barco nos dejaron una horita o así en la playa. En el chiringuito me dejaron pagar en euros aunque a la mujer le costó un poco traerme el cambio. En la playa nos acosaron un poco los vendedores ambulantes (pareos, collares, comida, etc.) pero tampoco hubo ningún problema.La isla en sí está bastante bien (aunque sólo vimos una playa), pero es una pena no poderte quedar el resto de la mañana.
    Después salimos hacia Itaparica (otra hora y pico de barco) a comer. Para colmo, nos hicieron bajar del barco en una especie de patera que tuvo que dar tres viajes para vaciar el barco (algunos valientes fueron a la isla nadando). Allí comimos, nos hicieron una demostración de capoeira unos chavales (los niños pequeños estaban muy graciosos) y tuvimos un rato libre para disfrutar de la playa o visitar la isla. Nosotros nos quedamos en la playa y, al cabo de una horita o así, otra vez al barco y otras dos horas hasta llegar a Salvador.
    Con toda la gente que lo comentamos coincidimos en que no vale la pena pagar tanto dinero y aguantar tantas horas de barco para pasar un rato de playa. Lo único bueno de la organización del tour fue la banda de música que hizo honor a su nombre (banda Duracell) y aguantaron como unos jabatos tocando todo el rato que estuvimos en el barco.
    Por la noche decidimos salir y nos fuimos al Pelourinho (al parecer el martes es el día de la semana en que más ambiente hay por allí). El martes hacen el ensayo del carnaval y salen las comparsas por la calle. Nosostros fuimos al concierto de Olodum (las entradas son bastante caras y hay que comprarlas por adelantado aunque a nosotros nos las compró el mismo guía de Travelplán). El concierto una pasada, tanto Olodum como Ivette Sangalo tienen una marcha fuera de lo común y disfrutamos como enanos bailando.

    Días 4, 5, 6 y 7 (05/01/05 al 08/01/05): Morro de Sao Paulo

    Por la mañana salimos para Morro de Sao Paulo. Morro es una zona turística en un cabo de la isla de Tinharé. Es un sitio muy especial. Al principio nos costó un poco habituarnos, sobre todo porque nos habían dicho que era un sitio con mucho encanto y lo que nos encontramos fue un sitio super bien montado para el turismo, con un montón de bares, hoteles y cibercafés (¿no se suponía que era un pequeño pueblo de pescadores donde no había ni coches?). Sin embargo, cuando te quitas las manías de encima y consigues apreciar lo que tienes, ves que Morro sigue siendo un sitio especial, con un ambiente diferente a todo lo que habíamos visto hasta entoces y que sigue siendo una especie de paraíso terrenal, por más infraestructuras turísticas que pongan.
    Fuimos para Morro en autobús. Catamarán a Itaparica (cara de tontos al hacer en 20 minutos un trayecto que habíamos hecho en dos horas un par de días antes). Autobús hasta Valença (hay un puente que une a Itaparica con el continente). Unas dos horas. En Valença cogimos una lancha rápida hasta Morro de Sao Paulo. A la llegada a Morro, cogimos un “taxi” (chaval con carretilla) que nos llevó las maletas mientras buscábamos pousada (nos intentó medio timar y meternos en la pousada de su “prima”). Al final acabamos en la pousada Aradhia (estaba todo a tope). Hubiese estado bien si no fuese por el color amarillo del agua (nos han contado que en otras pousadas esto no pasa).
    Morro es como un parque temático para guiris. La primera playa es donde está el mogollón (banana boat, tirolina desde el faro y mogollón de gente). La segunda están los bares. La tercera las pousadas (casi no hay playa) y en la cuarta no hay casi nada. Hay una quinta playa pero no fuimos.
    Había un restaurante italiano (Chez Max) donde se cenaba bastante bien (sobre todo las pizzas). Lo más curioso de Morro es el pueblo, donde puedes ir totalmente descalzo ya que las calles son de arena. Hay un par de cajeros automáticos (uno en el súper y el otro creo que cerca de la iglesia) y un montón de restaurantes y pousadas.
    En general no hicimos mucha cosa en Morro aparte de ir a la playa y hacer algunas compras, pero lo pasamos muy bien ya que es un sitio muy tranquilo donde te puedes relajar totalmente y olvidarte de todos tus problemas. Para volver a Salvador hicimos el trayecto en avioneta (unos 50 euros por cabeza). El trayecto dura 20 minutos y la avioneta daba un poco de miedo (era de cuatro plazas) pero valió la pena ya que las vistas son espectaculares.

    Día 8 (09/01/05): Mercado Modelo y Pelourinho

    Este día lo dedicamos a hacer algunas compras en el mercado Modelo. Este mercado está especializado en recuerdos para turistas (cuadros, camisetas, tallas de madera, instrumentos musicales, etc.) y tuvimos que sacar dinero del cajero un par de veces. Lo bueno es que en una mañana te llevas los recuerdos para todo el mundo :). Por la tarde estuvimos en el Pelourinho dando otra vuelta al barrio, con más tranquilidad que el día del Citytour. La verdad es que es mucho más interesante si vas sin las prisas y los agobios del viaje organizado y te puedes parar donde quieras.

    Día 9 (10/01/05): Praia do Forte

    Excursión de un día a Praia do Forte a visitar el proyecto Tamar de conservación de las tortugas. Si esperas encontrarte un sitio con unos cuantos científicos cuidando de las tortugas lo llevas claro. El proyecto Tamar es un proyecto privado y, por lo tanto, se financia del turismo (o al menos eso nos dijeron). El caso es que han montado una especie de parque temático sobre las tortugas para que la gente de la zona pueda vivir del turismo y no se las coma. Hay un montón de hoteles, campings, restaurantes, vendedores ambulantes, etc.
    Del proyecto Tamar básicamente vimos un acuario con unas cuantas tortugas que, básicamente, intentaban escaparse de las piscinas. En principio es sólo una proporción muy baja de las tortugas que nacen allí que se destinan a los acuarios, por lo que se podría considerar que el tener aquellas pobres tortugas allí encerradas es un mal menor si tenemos en cuenta el enorme beneficio que hacen a la especie en sí. En cuanto a la tranquilidad de las tortugas, nos aseguraron que de noche la zona está muy tranquila y no hay luces en la costa para no desorientar a las tortugas, aunque como no estuvimos allí no sé si es verdad.
    Después de la visita al centro Tamar fuimos a una playa de la zona de cuyo nombre no me acuerdo pero que estaba bastante bien.

    Día 10 (11/01/05): Último día (o no)

    Como era nuestro último día y ya estábamos un poco cansados, decidimos pasarnos la mañana de compras, por lo que fuimos al shopping Iguatemi (el más grande de Salvador). Allí estuvimos haciendo algunas compras (algo de ropa, algo de bisutería y un par de libros), y después de comer nos volvimos al hotel a esperar en la piscina a que llegase la hora de recogernos. Cuando llegó el chófer de Travelplan nos dijo que nuestro vuelo se había retrasado y, de camino al aeropuerto nos dijo que no íbamos al aeropuerto porque habían cancelado nuestro vuelo pero que nos dejaban en otro hotel hasta el día siguiente. Se nos quedó un poco de cara de tontos pero decidimos tomárnoslo con paciencia. Esa noche dormimos en el hotel Pestana Bahía, que no está nada mal.

    Día 11 (12/01/05): Día de propina :)

    La verdad es que este día no nos dió tiempo de hacer mucha cosa ya que a las 14:00 nos vinieron a buscar para llevarnos al aeropuerto y, esta vez sí, volvimos para Madrid (aunque estuvimos a punto de quedarnos en tierra porque al parecer los de muchoviaje.com nos habían dado un papel de menos con la documentación del viaje).

    Día 12 (13/01/05): Vuelta a casa

    Al llegar al aeropuerto de Madrid, Air Europa se hizo cargo de buscarnos una plaza para Barcelona (presentando previamente el billete que habíamos perdido por culpa de la anulación del vuelo) en el primer vuelo disponible, con lo que sólo estuvimos en Madrid tres horas desde que aterrizamos con un avión hasta que despegamos con el otro. Y poco más hay que contar :)

    Fotos

    Puesta de sol desde la piscina del hotel
    Morro de Sao Paulo, tercera playa
    Morro de Sao Paulo, cuarta playa
    Pousada Aradhia (Morro)
    Morro de Sao Paulo